Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com
Viernes, 29 de septiembre de 2006

Los jovenes santiagueños vinieron a tierras tucumanas y se ingeniaron para representar la profunda preocupación que causa el avance de la contaminación de las aguas del río Salí-Dulce a esa comunidad. Quizás este grupo de chicos vivenció esta experiencia con la frescura de la aventura con la que se defienden los ideales en la juventud, y sin tomar conciencia a fondo del alto contenido político de su protesta. Pero eso está demás. Estos chicos demostraron que desde un aula, se trasmitio , con suficiente fuerza, un mensaje claro, simple y humanitario. No contaminemos nuestro planeta. No contaminemos nuestro país. Y en este mensaje simple, pero real, dejaron en claro que el inescrupuloso accionar de algunos empresarios puede contaminar el futuro de todos. Los que ganan son pocos y el estado tiene una deuda que hasta el momento no ha querido solucionar. Los chicos santiagueños demostraron que en Tucumán las autoridades intentaron aplacar los reclamos con un cúmulo de falsas intenciones, ya que en ningún momento tomó la decisión de enfrentar este tema que es vital. No hay margen para promesas. En los próximos días sabremos si a las autoridades les interesa realmente cuidar nuestro ambiente o el bolsillos de los empresarios que bien pueden favorecer en futuras campañas políticas. Establecer las condiciones para vivir en un ambiente limpio es una verdadrea política de estado. Los ciudadanos esperamos.
Por: fabian paez | Asi pienso | Comentarios (0) | Referencias (0)