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Martes, 25 de julio de 2006
Por Horacio Calderon
PARTIDO DE DIOS (HIZBALLAH)
El “Partido de Dios” (HIZBALLAH) es una organización política-militar extremista, perteneciente a la rama musulmana chiíta, con representación en el Parlamento de El Líbano y hasta en el actual gabinete de ministros, formada a partir de un núcleo integrado en 1983 por los grupos Amal Islámico de Hussein Musawi y el liderado por Subhi Tufayli en el Valle de la Bekaa, al cual se sumaron elementos del Partido Daweh, de la Asociación de Estudiantes Musulmanes y de grupos de religiosos chiítas del Líbano.
La génesis del Hizballah puede en realidad remontarse varias décadas atrás. La historia política libanesa moderna surge del Pacto Nacional de 1943, basado en una suerte de “constitución” sancionada en 1926 y en un censo muy criticado de 1932. El nacimiento y sostenimiento del sistema confesional existente en El Líbano -que nació como un compromiso interino para asegurar la pacificación del país-, fue posteriormente socavado por diferentes factores. Entre las causas principales que culminaron en la sangrienta guerra civil iniciada en 1975, cabe mencionar los profundos cambios operados en la relación de fuerzas entre los diferentes grupos religiosos y étnicos del país, el progresivo protagonismo de las fuerzas palestinas, y la ruptura del precario equilibrio resultante por la evolución de la situación descripta.
El punto de partida para la movilización chiíta fue una reunión mantenida en 1969 en la ciudad de Najaf, Irak, en la que participaron eminentes clérigos chiítas, ente los que cabe mencionar a Musa Sadr, Subhi Tufayli, al jeque Hussein Al-Kourani y el jeque Hassan Malak.
El posterior surgimiento del Partido Baath ("Resurgimiento") en Irak, que impuso un régimen secular en este país árabe, obligó a los clérigos chiítas a emigrar al Líbano.
El Alto Consejo Chiíta, liderado por Musa Sadr, luego de un progresivo ascenso del mencionado clérigo, fue el verdadero vehículo para la movilización de una poderosa fuerza religiosa en el Líbano. Este importante dirigente (desaparecido en Libia en 1978) organizó la primera milicia chiíta, cuyo nombre fue Harakat AMAL, verdadero semillero del actual Hizballah.
Los principales acontecimientos que en la década pasada condujeron a la fractura de AMAL y a la posterior fundación del Hizballah, fueron la revolución iraní de 1979 liderada por Jomeini y la invasión israelita al Líbano en 1982.
Actualmente, su condición de partido político tiende a cubrir con una cierta legalidad a esta organización, que cuenta con un aparato clandestino constituido por una gran cantidad de grupos y subgrupos, integrados por células especialmente entrenadas para el desarrollo de actividades terroristas a nivel regional e internacional.
No existe para las organizaciones extremistas chiítas controladas por Irán, como el Hizballah y sus brazos armados, ya mencionados, otra solución válida que aceptar al mundo con sumisión y tal cual es, o destruirlo para poder instaurar posteriormente un nuevo orden “alumbrado” según su particular concepción religiosa. No se trata ya de apoyar reivindicaciones regionales en el Medio Oriente, como combatir al sionismo e incluso destruir a Israel, sino intentar hacer realidad de manera cruenta el sueño de instauración de un nuevo orden mundial concebido por Jomeini y que continúan sus sucesores y discípulos, entre los que se cuentan, obviamente, los líderes, cuadros endurecidos y seguidores del Hizballah y sus grupos y subgrupos, como el Yihad Islámico y Ansar Allah, que concibieron, planificaron y ejecutaron los sangrientos atentados llevados a cabo en la Argentina en 1992 y 1994, respectivamente.
La orientación religiosa de esta poderosa organización terrorista es musulmana chiíta, profundamente orientada por la espiritualidad del extinto Ayatolá Rohollah Jomeini.
El líder espiritual del Hizballah -también lo es para toda la comunidad chiíta libanesa- es el jeque Mohammed Hussein Fadlallah, considerado por los expertos internacionales como un erudito en teología islámica.
El Estado Mayor o “Consejo Consultivo del
Es por ello que resulta ingenuo pensar que este movimiento terrorista pueda haber llevado a cabo el reciente acto de provocación contra Israel, sin contar con la aquiescencia del gobierno iraní, deseoso de distraer la atención internacional sobre la evolución del actual contencioso nuclear.
Al activar la agresión su válido, el Hizballah libanés, Irán intenta trasladar asimismo el centro de gravedad de su contencioso nuclear a la periferia de su “esfera de influencia” en la región mesoriental, no sin amenazar nuevamente también a EE.UU. con atacar blancos vinculados a ese Estado en todo el mundo, como sucedió con objetivos israelitas en Buenos Aires en 1992 y 1994.
Efectivamente, El Ministro de Inteligencia iraní Gholam-Hossein Mohseni-Ezhei, manifestó el 13 de julio que "si América o cualquier otro país ataca a Irán, estará poniendo en peligro sus intereses y su vida económica, política, y social”. Esto lo confirma también The Middle East Media Research Institute, citando a la Agencia IRNA (http://www.irna.ir/fa/news/view/line-2/8504259863110433.htm), que dice: “El mismo país que intente atacar a Irán necesita saber que pagará un precio exorbitante. América no tiene el valor de tomar tal acción contra Irán, ya que en este evento pondremos en peligro todos sus intereses vitales. Las fronteras geográficas de nuestra guerra contra los americanos no se limitarán simplemente al suelo americano. Al contrario, tendremos como objetivo todos los intereses de este país alrededor del mundo".
El Hizballah es responsable de numerosos hechos terroristas, siendo los más notorios los ataques suicidas contra la Embajada de los EE.UU. y los cuarteles de los Marines en Beirut en octubre de 1983 y contra el anexo de esa representación diplomática en la misma ciudad, en septiembre de 1984.
Uno de sus brazos armados, el Yihad Islámico, asumió la autoría del atentado contra la Embajada de Israel en Buenos Aires, en el mes de marzo de 1992.
Uno de sus subgrupos, conocido por Ansar Allah, “Seguidores de Dios”, asumió la autoría de los ataques suicidas contra la sede de la AMIA y de la DAIA en Buenos Aires el 18 de julio de 1994 y contra el avión panameño que, al día siguiente, explotó a media altura luego que un suicida de nacionalidad libanesa hiciera detonar un artefacto que llevaba consigo.
Sería imposible enumerar la extensa lista de atentados criminales llevados a cabo por esta verdadera formación terrorista conocida como “Partido de Dios”.
Si se avizora en este momento el recrudecimiento de ataques terroristas, es porque no ha escapado a la atención de los especialistas en Medio Oriente las consecuencias que pueden tener en terceros países como la Argentina el grave enfrentamiento en el Líbano.
El Hizballah cuenta en el Líbano con varios miles de miembros, incluyendo cuadros endurecidos, escuadrones suicidas y militantes.
Las fuerzas del Hizballah y la de sus grupos y subgrupos operan en los suburbios de la ciudad de Beirut, el sur del Líbano y el Valle de la Bekaa.
Además, ha establecido aparatos de superficie y clandestinos en Africa, América del Norte (Canadá y EE.UU.), América del Sur, Europa y otros lugares, constituyéndose en una amenaza contra la seguridad internacional y la de las regiones y países involucrados.
En lo que a la Argentina concierne, se presume la existencia de células terroristas de esta organización en el país, responsable conjuntamente con Irán de los sangrientos atentados perpetrados en nuestro país.
Cabe destacar que hasta el día de la fecha, no ha sido expuesta la red que operó en nuestro país para prestar apoyo logístico a los ataques contra la Embajada de Israel y el edificio de la AMIA.
Tampoco, la amplia red de desinformación montada por ciertos conspicuos personajes, que deberían ser asimismo investigados como sospechosos de desviar la investigación de los atentados y distraer a la opinión pública del principal objetivo de la Justicia, que es identificar y neutralizar la red de apoyo logístico que participó en el atentado contra la AMIA y el precedente contra la Embajada de Israel.
El Hizballah controla los suburbios de Beirut, la mayor parte del sur libanés y el Valle de la Bekaa, con el patrocinio de Irán y de Siria, aunque la alianza con este último país es esencialmente táctica, en razón del carácter secular y laicista del gobierno del presidente Bashar Al-Assad. Promover el derrocamiento del actual gobierno sirio constituiría un gravísimo error de juicio por parte de EE.UU., Israel y sus aliados, ya que abriría el camino para la instauración de un régimen islamista sunnita con una agenda similar a la de la organización Al-Qaeda o a la de sus movimientos y grupos afiliados, en el marco de un escenario similar en muchos aspectos al del Irak post-Saddam Hussein.
La evolución de los acontecimientos en el Líbano puede conducir a la desarticulación violenta del llamado “Partido de Dios” y sus organizaciones armadas. Esto provocará a su vez una “diáspora” de los grupos terroristas chiítas libaneses, una modificación de sus tácticas y un recrudecimiento de los ataques en el exterior.
Es notorio que el Hizballah recibe una ayuda substancial de Irán consistente en financiación, adoctrinamiento, armas, entrenamiento y explosivos, además de apoyo político, diplomático y organizacional.
El movimiento terrorista ha operado con diferentes nombres para lanzar sus ataques, a efectos de desviar la posibilidad de enfrentar tribunales penales, máxime cuando comenzó a operar como partido político, con representación en el parlamento libanés y hasta en el mismo gabinete de ministros.
Esos grupos son:
- YIHAD ISLAMICO
- YIHAD ISLAMICO PARA LA LIBERACION DE PALESTINA
- RESISTENCIA ISLAMICA
- ORGANIZACION JUSTICIA REVOLUCIONARIA
- ORGANIZACION PARA LOS OPRIMIDOS SOBRE LA TIERRA
- ORGANIZACION PARA DEFENDER LOS PUEBLOS LIBRES
- ORGANIZACION PARA LA DEFENSA DE LOS DERECHOS DE LOS
PRISIONEROS
- CELULAS REVOLUCIONARIAS ARABES
- CELULAS DEL COMANDO REVOLUCIONARIO
- GUERREROS DE LA LA LIBERTAD
- SEGUIDORES DE DIOS (ANSAR ALLAH), autor del atentado contra la AMIA.
HORACIO CALDERONExperto en Medio Oriente y Africa del Norte
Especialista en Contraterrorismo
Por: fabian paez | General | Comentarios (0) | Referencias (0)