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Viernes, 16 de junio de 2006
El gobernador de Tucumán José Alperovich y el presidente de la Nación Nestor Kirchner tienen algunos caminos comunes y otros diferentes.
Entre los caminos diferentes se puede ver la militancia desde su juventud que tuvo el santacruceño contra la falta de militancia y hasta la mutación de partido que tuvo el tucumano. La ideología de centro izquierda que profesó el actual presidente desde su época de estudiante a costa de persecución contra la ideología mutante de Alperovich que pasó del radicalismo al peronismo duhaldista para aliarse ahora al kirchnerismo.
Al final las diferencias se traducen en desconfianzas y eso al sureño le sobra cuando le hablan del tucumano.
Pero obviamente también tienen similitudes. Quizás la más importante es la concepción de poder que tienen ambos.
Kirchner y Alperovich llegaron al poder gracias a acuerdos que trazaron con el poder se ese momento: Kirchner con el anterior presidente Duahlde, Alperovich con el anterior gobernador Miranda.
Los dos tuvieron en sus vices unas figuras bastante tranquilas para evitar problemas político institucionales. Kirchner con el extremadamente débil Scioli y Alperovich con el por ahora paciente Juri, aunque este no fue tan sumiso como el ex deportista en la Nación.
Los dos modificaron las instituciones jurídicas para trabajar sin problemas. Kirchner descabezó a la llamada corte menemista, mientras que Alperovich modificó el Consejo Asesor de la Magistratura, seleccionó a los futuros jueces y por vía constitucional se adueño de la espada de Damocles con la nueva configuración del Jurado que los enjuicia. La lectura es: “o fallan a mi favor o los destituyo”
Ambos tienen discursos populares y advertirieron que al argentino (tan pasional como sanguíneo) le encanta cuando el poder le toca la mano, aunque sea por unos segundos. En esas actitudes el pueblo demuestra sumisión
Y ambos tienen mayoría legislativa, o mejor dicho, construyeron esa mayoría a fuerza billetes. Ambos saben que la mayoría de los legisladores, que por lo general, llevan años en las cuestiones políticas y las transformaron en sus macro emprendimientos personales, siempre venderán su lealtad a quién maneje la caja y sea consecuente con sus bolsillos cada vez que los apoyan desde una banca.
Como si esto fuera poco, ambos manejan las gobernaciones o comunas, a su antojo. Saben de la necesidad de sumisión de todos. Si esto no sucede no hay fondos frescos y en este negocio de la política, donde cada ladrillo vale miles de pesos y millares de auto adulaciones, el reparto de dinero fresco es fundamental, o quizás la razón de ser de tanta vocación de servicio.
Con tanto poder hasta suena ilógico que no deseen perpetuarse en sus sillones o por lo menos quedarse por mucho tiempo. Quizás al tucumano todavía le falta sentarse en el sillón de Rivadavia y ahí cumplirá su objetivo, por lo menos el que deja traslucir.
Todos estos sueños además tienen una base muy sólida. Si como vimos es el dinero el que une más que un fuerte pegamento, billetes es lo que sobra.
Argentina prospera, para pocos
El país, después de la crisis, tuvo un guiño de la naturaleza que fue aprovechada hábilmente. Desde aquel momento, el precio internacional de los frutos de la tierra fue excelente. No en vano a nuestro país le llaman el granero del mundo. Y el grano cotizó como nunca antes, y con la devaluación de la moneda post crisis, los ingresos se triplicaron. Además este generoso sistema de retenciones a las exportaciones con supuestos fines altruistas, llenó de una manera impensada las arcas del estado y le dieron a los gobernantes toda la tranquilidad para construir una monarquía feudal que usa ropa democrática.
Ahora el sentido común indica que todo dinero bien invertido, da por consecuencia un aumento en calidad de vida, una disminución de las desigualdades, un reparto más equitativo de las ganancias y el concretar las obras necesarias que aseguren la tranquilidad para las futuras generaciones. La educación en todos sus niveles es la mejor manera de comprobar la importancia que un país le da a su futuro. Solo en este parámetro se observa que solo se trata de maquillarse un sistema como el educativo que se cae a pedazos, con universidades que tratan de convertirse en bastiones político partidarios más que claustros de aprendizaje. Las escuelas en los distintos niveles no encuentran el espacio que prepare para la vida a los alumnos, quiénes siguen viendo en el cúmulo de conocimientos abstractos impartidos, solamente un pasatiempo de la vida.
Solo se construyen edificios. Con eso no basta.
Las grandes obras públicas que necesita el país no llegan. Hace falta generar energía, explorar en busca de las riquezas minerales que tiene nuestro suelo, generar canales hídricos que se repartan por la extensa región de nuestro país, etc. O sea hace falta pensar en políticas a largo plazo, que aseguren a las futuras generaciones un desarrollo sustentable.
Nada de eso se hace. El dinero se gasta en opulentos actos públicos para inaugurar, reinaugurar, o contra reinaugurar algún pequeño centro de atención primario de salud que como único adelanto tienen nuevos elementos básicos para la atención y contención parcial de ese sector social. ¿Se podía esperar otra cosa? No. Los dirigentes políticos son los mismos del 2001 con otras posibilidades económicas. Hacen alarde de obras mínimas y se llenan sus bolsillos sin que se lo adviertan o condenen. Claro, quién podría advertirlo si ellos son también quienes se auto controlan y hasta ahora, que yo sepa, nadie se acusa a si mismo de ningún delito.
Por último, el último espacio de verdad que le queda a la sociedad es la prensa, que en su mayoría a sido copada por los gobernantes quienes ejercen un control directo. O hablan bien de sus gestiones o pierden su trabajo. En muchos casos ejercen presiones de manera sútil, con el manejo de la pauta publicitaria oficial, cuando el dinero de todos, llega solo a aquellos que están dispuestos a trabajar en el circo haciendo reír a la población y convenciéndola quien es el mejor. Los que no pueden ser comprados directamente desaparecen.
Si todos estos elementos están al alcance de la mano, quién puede resistirse a la perpetuidad en el poder?
Solamente LA BILLETERA.
Quién paga por favores crea del otro lado una legión de carroñeros que cada vez quiere más, cada vez exige más.
Que pasará cuando el estado, que engordó comiendo alimento ficticio, no tenga lo que piden las grandes corporaciones políticas para seguir apoyando una causa?
Alperovich, Kirchner y cuanto mandatario que optó por este camino lo saben. Por eso lo importante es establecer reglas de juego lo suficientemente claras, para intentar retener el futuro. La experiencia dice que a pesar de todo, en el futuro las fidelidades cambian. O quizás se mantienen. Ser fieles a la billetera es la mejor forma de pertenecer.
El tema será a quién pertenece la billetera
Por: fabian paez | Asi pienso | Comentarios (3) | Referencias (0)
Siempre son los mismos, lo unico que cambian es de palabras, pero tienen las mismas mañans de siempre. Si leesun diario del 83 y ves quienes estaban vas a ver que son los mismos de hoy.
Luis Mart{inez | 16-06-2006 18:35:49
Siempre son los mismos, lo unico que cambian es de palabras, pero tienen las mismas mañans de siempre. Si leesun diario del 83 y ves quienes estaban vas a ver que son los mismos de hoy.
Luis Mart{inez | 16-06-2006 18:35:49
Bin LAden siempre fue socio de Bush y los intereses por el petróleo pueden mas que cualquier ética. El dinero hizo que convencieran al mundo que eran necesarias matanzas, genocidios para que unos pocos ganaran cada vez mas. El poder no tiene limites. El hombnre se autodestruye
Sergio | 20-06-2006 17:29:24